Pero más allá de los videos virales, cabe destacar cómo esta empresa china ha crecido en los últimos meses, sobre todo en aplicaciones comerciales capaces de generar productividad. Unitree informó que en 2025 entregó más de 5,500 robots humanoides a clientes, además de producir más de 6,500, cifras que la propia empresa dice que corresponden exclusivamente a humanoides y no a sus robots cuadrúpedos.
Esto es notorio porque el gran obstáculo de los fabricantes no ha sido demostrar que sus modelos pueden caminar, correr, bailar, hacer acrobacias o bajar montañas muy rápido, sino fabricarlos en grandes cantidades a un costo suficientemente bajo y encontrar usos económicos reales.
China, en general, y Unitree, en particular, han alcanzado ese nivel, al fabricar robots que son mucho más baratos que muchos de sus competidores occidentales, lo que facilita que universidades, empresas y laboratorios compren cientos de unidades para recopilar datos, desarrollar software y experimentar con IA incorporada al mundo físico. Su G1, por ejemplo, se ha convertido en una plataforma favorita para tareas de investigación y desarrollo. Y claro, cada robot vendido puede convertirse en una fuente de datos increíblemente valiosa para mejorar el siguiente producto.