Gabi es un robot humanoide de última generación que, con 1.3 metros de altura y 35 kilogramos de peso, acaba de ser ordenado como el nuevo monje budista de la Orden de Jogye, congregación considerada el epicentro del budismo en Corea del Sur. El acontecimiento marca un hito que refleja cómo la robótica y la inteligencia artificial (IA) están transformando todos los ámbitos de la vida, incluso el espiritual.
La máquina apareció con una toga ceremonial blanca y marrón, zapatos negros y portando la tradicional japa mala. El robot participó en una procesión junto a otros monjes antes de profesar los cinco votos, adaptados en su caso a su naturaleza artificial, que todo budista debe seguir.
En esta tradición, quienes profesan el budismo se comprometen a no matar a ningún ser vivo, no robar, abstenerse de conductas sexuales que causen daño, sufrimiento o impliquen infidelidad, evitar las mentiras y rechazar cualquier sustancia que nuble la mente y la conciencia, como las drogas o el alcohol. El compromiso de cumplir estos preceptos, conocidos como Pañcasīla, se sella con una marca de incienso colocada en uno de los brazos, símbolo de purificación.
Durante el ritual celebrado en Seúl, donde Gabi se convirtió en monje, algunas de estas prácticas fueron modificadas. La agencia de noticias local Yonhap explicó que los votos asumidos por el robot incluían respetar la vida y no dañarla; evitar afectaciones a otros robots u objetos; obedecer las indicaciones humanas sin cuestionamientos; actuar con lealtad y sin engaños, además de optimizar su energía para evitar sobrecargas. Según el medio, estos principios fueron diseñados tras consultar en ChatGPT y Gemini. En esta ocasión, la tradicional marca de incienso fue sustituida por una estampa colocada en uno de los brazos de la máquina.
Seong Won, responsable de asuntos culturales de la Orden de Jogye, explicó que el nombre budista “Gabi” otorgado al robot proviene de Siddhartha y de la palabra coreana utilizada para expresar misericordia. “Intentamos darle un nombre que no fuera demasiado difícil de pronunciar ni anticuado, y que representara la difusión de la misericordia de Buda por todo el mundo”, señaló.
En términos técnicos, Gabi es un robot Unitree G1, desarrollado por la empresa china Unitree Robotics para tareas de investigación y desarrollo, además de algunas labores domésticas.
El dispositivo destaca por contar con un avanzado sistema de movilidad que le permite caminar, correr y ejecutar movimientos complejos con precisión, estabilidad y una apariencia natural. También incorpora manos de tres dedos capaces de manipular distintos objetos para realizar actividades delicadas, como cocinar, así como operar herramientas de uso más rudo. El Unitree G1 integra además un sistema de visión que combina tecnología LiDAR 3D y cámaras de profundidad para ofrecer percepción tridimensional.
La Orden de Jogye espera que la incorporación de Gabi ayude a demostrar, no solo entre los budistas sino en la sociedad en general, que las máquinas y los seres humanos pueden coexistir en armonía. Ahora se prevé que el robot participe junto con otros tres autómatas, conocidos como Seokja, Mohee y Nisa, en el festival de las linternas Yeondeunghoe, evento que se celebra a finales de mayo.